Una calibración precisa del pulverizador terrestre es la diferencia entre un control efectivo de malezas/plagas o una pérdida económica cuantiosa por subdosificación o deriva.
Pasos fundamentales en la verificación de campo
1. Inspección visual del botalón y mangueras: Comprobar el estado del filtro principal y filtros de línea.
2. Medición individual de pastillas con probeta graduada: Colocar la probeta durante 1 minuto a presión de trabajo estandarizada. Descartar cualquier pico con desgaste mayor al 10% respecto al caudal nominal de fábrica.
3. Determinación del volumen real aplicado (L/ha) mediante la fórmula:
4. Uso de tarjetas hidrosensibles: Colocarlas a distintas alturas del canopeo para medir impactos por cm² y homogeneidad de gota.